Escrito por Consuelo R de Prada

Reforma fiscal, ¿golpe a la vivienda en alquiler?

La reforma fiscal del Gobierno supondrá algunos cambios para el mercado de la vivienda y uno de los grandes perjudicados será el alquiler. A partir del 1 de enero de 2015 las deducciones fiscales estatales van a cambiar, tanto para los inquilinos como para los propietarios.

Si eres inquilinola deducción por alquiler de vivienda de la que podías beneficiarte en el IRPF, y que contamos en este blogse elimina a partir de esa fecha. El objetivo del Gobierno es que se equiparen con los que tienen casa en propiedad, que ya no cuentan con ningún tipo de desgravación si compraron a partir del 1 de enero de 2013.

Respecto a los propietarios que tienen una casa alquilada verán reducidas sus deducciones. La cantidad exenta de este rendimiento en el IRPF se reduce del 60% al 50%. Además, para aquellos con inquilinos menores de 30 años o 35 años, dependiendo de la fecha del contrato, que tenían sus ingresos exentos de tributación, pasarán de una deducción del 100% al 50%.

Para algunos expertos supone un golpe al alquiler de vivienda, en un momento en que este sector estaba despegando. De todos modos, el Gobierno no regula las deducciones que dependen de las autonomías y que, en principio, se mantienen.

Durante los últimos años, el mercado inmobiliario de alquiler ha crecido, en parte por la crisis y también por las dificultades para conseguir financiación. Según el Censo de Población y Viviendas 2011, elaborada por el INE, la tendencia al alza registrada desde 1981 en el porcentaje de viviendas en propiedad se ha interrumpido en la última década al bajar del 82,2% en 2001 hasta el 78,9% en 2011, en favor del alquiler.

Escrito por Consuelo R de Prada

¿Por dónde irán «los tiros» de la reforma fiscal de la vivienda?

Cuando hay que recaudar, la vivienda se convierte en la diana de los gobiernos o de sus expertos en reforma fiscal.

De momento, el grupo de “sabios”, encabezado por Manuel Lagares, está creando cierta tensión, cuando no confusión. Su proyecto de reforma fiscal está levantando ampollas, especialmente en el apartado que trata de la eliminación de la deducción por vivienda con carácter retroactivo y la incorporación al IRPF de los rendimientos de vivienda habitual.

Al final, no sabemos qué parte le gustará al Gobierno y qué propuestas no llegarán a ninguna parte, de momento. Y decimos de momento, porque estas ideas a veces son globos sonda para ver hasta dónde aguanta el contribuyente y, posteriormente, implantarlas poco a poco. Y lo que se ha demostrado hasta ahora, es que tarde o temprano las viviremos o las sufriremos.

Por si acaso, es bueno saber por dónde van los tiros o irán en un futuro. Destacamos algunos de los puntos:

  • Eliminar la deducción por vivienda habitual para los que la tienen ahora. Es decir, los que compraron antes del 1 de enero de 2013. Si esto es así, supondrá que en la declaración de la renta no se podrá deducir la cantidad del 15% de los gastos hipotecarios, sobre un máximo de 9.040 por persona y año. Pero lo grave de la situación es que tendría carácter retroactivo con todo lo que ello conlleva. Supone una falta de seguridad jurídica, con reglas cambiantes que ya estamos viendo en el caso de las energías renovables y las eléctricas.
  • La incorporación al IRPF de los rendimientos de la vivienda habitual. Vamos, que tributaría al 1% sobre el valor catastral como rendimiento por unos supuestos ingresos. Es decir, se estaría cobrando por algo que no se ha obtenido, insólito… Pasaría a tener la misma consideración que una segunda vivienda.
  • Los rendimientos del alquiler pasan a tributar al tipo impositivo del ahorro y se elimina la deducción sobre esos rendimientos existentes en la actualidad (60%). Este punto podría tener su lógica y admitiría una cierta reforma, ya que otros ingresos no tienen esa consideración. Pero claro, todo ingreso procedente de un negocio, y el alquiler lo es, suele llevar aparejados unos gastos que deberían estar incluidos en las deducciones o desgravaciones.
  • Profunda reforma del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para adaptarlo a los precios reales que, según el comité de expertos, está por debajo de mercado. Este punto debería estudiarse con cautela, dado que con la bajada de precios en los últimos años, hay situaciones (muchas) en las que el valor catastral podría estar por encima. Es más, en este aspecto siempre se ha tenido en cuenta la prudencia fiscal, algo que debería mantenerse. Lo que se propone son planteamientos confiscatorios.

Y así hasta un sinfín de cambios que puedes ver con más detalle en este enlace y que generalmente más que ayudar, suponen una subida de impuestos o una pérdida de derechos. As usual

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