Escrito por Consuelo R de Prada

Renta 2014: ¿cómo afecta a la vivienda?

Llegó el momento de rendir cuentas con Hacienda, ese amigo “fiel” que nunca nos olvida. Entre el 7 de abril y el 30 de junio debemos presentar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), la Declaración de la Renta para entendernos. Te contamos que cambios afectan al mercado de la vivienda

Compra.- ¿Qué me puedo desgravar por vivienda? Si compraste tu casa a partir del 1 de enero de 2013: nada, ya que el Gobierno eliminó este tipo de desgravación. Si lo hiciste con anterioridad mantienes la desgravación por vivienda habitual.

Los que adquirieron vivienda o realizaron algún pago para su construcción antes del 1 de enero de 2013 tienen derecho a deducirse en 2014 y años posteriores, hasta el 15% de las cantidades invertidas con un límite de 9.040 euros (siempre que lo hiciesen en 2012 o anteriores). Esta deducción por vivienda habitual incluye: pagos de la hipoteca, pagos realizados al constructor y/o promotor y lo invertido en la ampliación o rehabilitación de la vivienda.

Los pagos para ampliación o rehabilitación de la vivienda habitual mantienen las deducciones del 15% de las cantidades invertidas, siempre que las obras finalicen antes de 1 de enero de 2017. Para obras que supongan la adaptación de la vivienda por cuestiones de discapacidad, la deducción puede llegar al 20% de la inversión, aunque en este punto también depende de la Comunidad Autónoma en la que residas.

País Vasco y Navarra, al tener su propio IRPF, continúan manteniendo la deducción por vivienda habitual con posterioridad a enero de 2013.

 

Casa elegida_60588949 para web

Vivir de alquiler. Este supone uno de los cambios más significativos. Para los contratos nuevos desde el 1 de enero de 2015 se elimina la deducción. Los que hayan firmado antes, sí que conservan su derecho a deducir parte de lo que pagan por el alquiler de su vivienda.

De momento, para la declaración de la renta de 2014, que debemos presentar ahora, quienes vivan de alquiler pueden deducirse el 10,05% de lo pagado al casero. Pero no es para todos, lo pueden hacer los tengan una base imponible inferior a los 24.107 euros y es más, solo se aplica en su totalidad (por el 10,05% con un máximo de 9.040 de euros anuales) para bases imponibles inferiores a 17.707,2 euros.  Eso sí, a esto se unen las deducciones autonómicas por alquiler.

El casero también tiene deducciones, que contaremos en otro post.

De momento, si quieres saber con detalle lo que dice Hacienda, en este enlace tienes acceso al manual de la Agencia Tributaria donde podrás comprobar lo que puedes desgravarte en función de tu lugar de residencia. También puedes acceder a un amplio reportaje del diario Cincodias, donde se explica apartado por apartado el enjundioso mundo de la declaración de la renta.

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Escrito por Consuelo R de Prada

Los gastos que te puedes deducir si tienes un piso alquilado

Hace unas semanas hablamos de la deducción por vivienda habitual en la declaración de la renta y hoy le toca el turno a la vivienda alquilada en la declaración de la renta. No hay cambios significativos, pero es bueno recordar qué se puede incluir.

Un piso alquilado es como una pequeña empresa, con sus ingresos y sus gastos. En los ingresos debemos contar con la renta que paga el inquilino y que se debe declarar. Pero, obviamente como tiene gastos, también se pueden desgravar.
Respecto a los ingresos, del total del rendimiento neto por alquiler de vivienda, el 60% está exento y esa cantidad puede llegar al 100%, si el arrendatario tiene entre 18 y 30 años y rendimientos netos superiores a 7.455 euros, salario mínimo (IPREM) para el ejercicio 2013. De todos modos, como cada caso es un mundo, en este enlace puedes ver todos los supuestos en el capítulo 4 sobre rendimientos de capital inmobiliario.

Y en los gastos, se pueden incluir:

  • Los gastos “corrientes”. Es decir, la comunidad, el IBI, seguro de la vivienda y el mantenimiento que pague el propietario, como sería cualquier reparación ó gastos de conservación, en general.
  • Las amortizaciones de la inversión: la amortización del edificio, que será el 3% anual del valor de la construcción (que no es el valor del piso, que incluye el suelo). Se puede utilizar el mayor de estos valores: coste de adquisición o valor catastral, pero siempre excluido el valor del suelo. La amortización del contenido o enseres del inmueble, mobiliario, electrodomésticos, etc. Del valor de estos bienes, si se aplica el criterio de amortización habitual, se contabilizará como gasto el 10% anual del valor de los bienes adquiridos cada año, teniendo en cuenta como gasto la décima parte de su valor durante diez años. Es decir, el año de su compra y los nueve años siguientes.
  • También se pueden deducir, los intereses del préstamo hipotecariolos saldos de dudoso cobro (que previamente deben haberse contabilizado como ingresos) y las cantidades por servicios recibidos, como formalizar el contrato de alquiler.

Al final y en muchos casos, entre reducciones y gastos deducibles, la presión fiscal puede ser cero.

 

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