vivienda sostenible Corredor del Henares
Escrito por Foro Consultores

¿Qué supone que una vivienda sea sostenible?

Vivienda sostenible. Hay palabras que de tanto usarlas pierden su esencia. Es el caso de la sostenibilidad que está en boca de todos pero llevarla a la práctica es otra historia, especialmente en el mercado inmobiliario: paneles solares, azoteas verdes, materiales reciclados, biomasa, geotermia…

Leer más
Vivienda del futuro
Escrito por Aida García Álvarez

Los hogares del futuro (II): casas cambiantes, casas vivas

H

ace unos días hablábamos de los hogares del futuro respecto a su interior. Presentamos un mundo lleno de tecnología al servicio del usuario, que hacía el día a día más fácil. Sin embargo, sería injusto separar esa parte de nuestro hogar futurista sin analizar cómo va a construirse y organizarse esa vivienda digna de ciencia ficción.

Leer más
Escrito por Aida García Álvarez

Quieres reducir los gastos de tu casa: apuesta por un cerramiento verde

Hace tiempo que se habla de jardines verticales y cubiertas ajardinadas, y todos hemos visto en algún edificio singular el resultado. Es evidente que desde el punto de vista del diseño suponen un gran plus y no hay duda de sus ventajas medioambientales: filtración del aire, reducción del CO2, equilibrio de población de insectos, control de humedad del aire

Hasta el momento su uso está concentrado en edificios singulares como museos, universidades o construcciones que se definen directamente como sostenibles. Pero, si son tantas las ventajas, ¿Por qué aún no es una solución constructiva prioritaria? ¿Qué hace que no se utilicen en los edificios residenciales que casi todos habitamos?

Además de por una falta de regulación y de incentivos por parte de la administración, quizá la respuesta está en que no es tan conocido el ahorro que supone para el bolsillo la instalación de un cerramiento verde. En este post te los contamos.

Menos calefacción y aire acondicionado 

Desde el punto de vista térmico, una cubierta ajardinada es un gran acierto. Tanto la capa vegetal como la capa de tierra suponen un aislante natural. Durante el verano, la capa vegetal funciona de barrera frente a los rayos solares y reduce drásticamente la temperatura del forjado que luego se transmitiría a la vivienda. Además, dentro de los jardines verticales, existen los llamados jardines activos que están conectados directamente a la red de refrigeración por aire del edificio reduciendo el consumo de energía necesario al utilizar el aire ya tratado por las plantas del jardín.

Durante el invierno el nivel de aislamiento depende de la humedad acumulada en sus capas de la cubierta. Para bajas temperaturas, la capa de sustrato es  la que mejor funciona como aislante reduciendo las pérdidas de energía del interior al exterior.

¿Y las cifras? Como ejemplo (blog ecohabitar) pongamos una cubierta de pasto con una capa de sustrato de 16 cm en Kassel (Alemania). Con una temperatura exterior a mediodía de 30°C, bajo la vegetación la temperatura sería de 23° y bajo la capa de tierra de 17,5°C. En la misma vivienda en invierno, para una temperatura exterior de -14°C, sólo habría 0°C bajo la capa de sustrato . El ahorro está claro.

Mayor duración de fachada y cubierta

En un tejado o fachada corriente los materiales se ven expuestos directamente a los rayos UVA, la lluvia, la suciedad y el viento, cosa que no ocurre al ajardinar estos elementos. Además, los grandes cambios de temperatura que provocan fisuras se ven reducidos gracias al aislamiento vegetal. Por tanto, el deterioro es mucho menor y el gasto en mantenimiento se reduce de forma significativa. Se calcula que una cubierta ajardinada puede incluso llegar a durar tres veces más que una cubierta tradicional.

No podemos olvidar que además de estos ahorros claramente tangibles, una cubierta vegetal o un jardín vertical aportan un valor añadido a un edificio, contribuyendo a que sea considerado ecológico en un tiempo en el que empezamos a ser conscientes de lo necesario que es un cambio en nuestra responsabilidad con el medioambiente.

En definitiva, los cerramientos verdes son una gran solución tanto para los consumos energéticos, como para nuestro planeta. Con un buen programa de incentivos por parte de la administración y mejor información de sus beneficios, tenemos a nuestro alcance una solución sencilla, pero con un gran efecto en nuestro entorno.

Escrito por Ignacio Ortiz de Andrés

No te pierdas las ayudas para la rehabilitación energética de viviendas

Hace unos días escribí sobre las ayudas existentes para la rehabilitación energética de viviendas en el Blog «Entorno habitable» de elmundo.es. A continuación transcribo el post con el objetivo de dar a conocer a los seguidores de Foroprovivienda tan interesantes ayudas.

Cada vez existe una mayor conciencia ciudadana de la necesidad de reducir nuestro consumo de energía y por tanto nuestro impacto en el planeta. Buscamos medios de transporte más eficientes y es positivo, por ejemplo, observar en nuestras calles vehículos eléctricos que suponen una apuesta del propietario por la protección del medio ambiente. El transporte público también minimiza el impacto. Sin embargo, no somos plenamente conscientes de la importancia de un hogar con máxima eficiencia energética, aunque eso repercuta directamente en nuestras facturas de gas y electricidad.

En el momento de comprar o alquilar, el obligado certificado energético debe ser valorado a la hora de tomar la decisión. También debe pesar la búsqueda de la eficiencia si reformamos una vivienda o rehabilitamos un edificio. La reflexión debería ser como la que hacemos si vamos a comprar un coche a un concesionario, donde averiguamos el consumo de combustible, pues lo consideramos fundamental. Se trata de un cambio de actitud necesario que ya se está produciendo.

Seguramente le haya llamado la atención la campaña de publicidad en los medios acerca de la eficiencia energética. En particular y, respecto a la vivienda, las ayudas para la rehabilitación energética de edificios existentes. Vamos a analizar brevemente en qué consisten y cómo beneficiarse de ellas.

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo, con el apoyo del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), ha iniciado un Programa de ayudas para la rehabilitación energética de edificios existentes (denominado PAREER-CRECE) por un importe total de 200 millones de euros. Se pretende alcanzar los objetivos de eficiencia energética de la Directiva 2012/27/UE y el Plan de Acción 2014-2020. Se busca reducir las emisiones de dióxido de carbono a través del ahorro de energía, la mejora de eficiencia energética y el aprovechamiento de energías renovables en los edificios ya construidos.

¿Qué obras cuentan con ayudas?

Las actuaciones son de cuatro tipos posibles. Tienen una ayuda base más otra adicional que se fija por criterios sociales, de eficiencia energética o de actuación integrada de varias de las tipologías siguientes. Estas entregas dinerarias son sin contraprestración. Además se puede obtener financiación que puede llegar hasta un 70 % de los costes al Euribor +0,0 %.

  • Tipo 1. Mejora de la eficiencia energética de la envolvente térmica (ayuda base 30%).
  • Tipo 2. Mejora de la eficiencia energética de las instalaciones térmicas y de iluminación (ayuda base 20%).
  • Tipo 3. Sustitución de energía convencional por biomasa en las instalaciones térmicas (ayuda base 25%).
  • Tipo 4. Sustitución de energía convencional por energía geotérmica en las instalaciones térmicas (ayuda base 30%).

¿Quiénes pueden beneficiarse?

  • Los propietarios de edificios existentes, independientemente del uso al que estén destinados.
  • Las comunidades de propietarios o las agrupaciones de comunidades de propietarios de edificios residenciales constituidas como Propiedad Horizontal.
  • Los propietarios que de forma agrupada sean propietarios de edificios y no tengan otorgado el título constitutivo de Propiedad Horizontal.
  • Las empresas explotadoras, arrendatarias o concesionarias de edificios.
  • Las empresas de servicios energéticos.

El plazo de presentación de solicitudes termina el 31 de diciembre de 2016, siempre y cuando no se haya agotado la dotación económica y sus posibles ampliaciones. En caso de existir presupuesto remanente a la finalización del programa y, si la evolución de solicitudes lo hace recomendable, se podrá prorrogar como máximo hasta el 31 de diciembre de 2020.

Es, por lo tanto, un momento aún más propicio para apostar por el ahorro energético en nuestras viviendas. Y en las reformas y rehabilitaciones necesarias en las comunidades de vecinos implantar medidas de ahorro, además de promoverlas directamente. La manera de actuar es acudir a los Administradores de Fincas y solicitar asesoramiento y presupuestos de empresas especializadas, donde estimarán el ahorro energético y nos indicarán las medidas posibles que se puedan tomar. Comprenderemos con números, además de con nuestra conciencia ciudadana, la necesidad de hogares más respetuosos con nuestro entorno.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros con el fin de facilitarle la navegación y analizar el uso de ésta. Al continuar navegando entendemos que acepta nuestra política de cookies. Puede cambiar la configuración de las cookies en cualquier momento.   ACEPTAR