Escrito por Consuelo R de Prada

Vivienda como inversión: consejos para obtener mayor rentabilidad

Dicen que las crisis generan oportunidades y ahora, estamos en ese momento en el sector inmobiliario español. Precios bajos y abundante oferta en el mercado, la ocasión perfecta para aquellos que tengan ahorros y prefieran conseguir una mayor rentabilidad que la obtenida con los productos bancarios tradicionales. Aquí tienes algunas pautas, tanto para elegir la compra de la  vivienda como para fijar la renta del futuro inquilino.

En el mercado hay oportunidades para adquirir viviendas por un precio muy razonable y obtener una gran rentabilidad. Además, con la nueva ley de arrendamientos se pretende potenciar el mercado de alquiler de viviendas, haciendo más atractivo el alquiler que la compra.

Con estos ingredientes parece el momento propicio. Si estás pensando en dar el paso  y comprar una vivienda para alquilarla, te damos algunos consejos.

  • Ubicación: es un factor a tener muy en cuenta. Se deben buscar las oportunidades en los barrios que el inversor se encuentre cómodo y  que tengan todos los servicios. También es bueno conocer la zona, ya que ayuda en las gestiones de búsqueda de inquilino. E incluso, en algún momento, que pueda convertirse en residencia habitual.
  • La vivienda: debe ser lo más económica posible en cuanto a gastos de mantenimiento y  comunidad de vecinos.

Una vez encontrada la vivienda, hay que fijar una renta. Y en este punto se debe pensar si se quiere ser conservador o no.

  • Si se apuesta por la postura conservadora y así evitar riesgos, la renta debe ser más baja que la de mercado y fijar unas cláusulas de aseguramiento, en caso de impago, muy altas. Éstas pueden ser un aval por seis meses a primer requerimiento o un depósito de tres o cuatro meses. Con estos parámetros la rentabilidad es menor pero segura.
  • Si se opta por el riesgo y alta rentabilidad, la renta debería ser un poco más elevada que la de mercado y las cláusulas de aseguramiento, en caso de impago, las mínimas exigidas por ley (un mes de fianza consignada, si la legislación local lo obliga). Como es lógico la rentabilidad es alta y el riesgo de impago también.
  • Pero al margen de la opción elegida, en ambos casos se debe concertar  un seguro de daños y de responsabilidad civil para los inquilinos.

Además de estas dos opciones, hay términos intermedios que como inversor se deben valorar. Antes de tomar cualquier decisión, es importante conocer al futuro inquilino, ya que aunque a priori nada es asegurable, si una vez analizadas las tres últimas nóminas del futuro inquilino se comprueba que es seguro, no problemático y con trabajo estable, se  debería tender más hacía una opción poco conservadora.

Y otro aspecto importante. Desde el punto de vista de la rentabilidad nunca hay que olvidar que ésta baja cuanto más tiempo esté la vivienda sin inquilino, por lo que si el alquiler es a muy largo plazo, la opción conservadora podría dar más rentabilidad.

 

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